jueves, 2 de septiembre de 2010

Revoluciones Latinoamericanas. Hechos trascendentes y figuras relevantes de la historia latinoamericana del siglo XX, por Ricardo Rambaudi








A mediados del siglo XX América Latina no escapaba a la realidad mundial que denotaba cambios acelerados en todo el mundo:
· la guerra fría,
· el comunismo
· el mundo bipolar,
· la carrera armamentista,
· el capitalismo,
· los aires revolucionarios y
· las dictaduras fueron protagonistas también de la realidad de sus pueblos.
En África las revoluciones marxistas, socialistas o nacionalistas revolucionarias fueron reproduciéndose a lo largo y ancho del continente con liderazgos enormes como el de Patrice Lumumba. En cambio, en América Latina la evolución fue lenta.
Tampoco todos los movimientos considerados revolucionarios lo han sido tales, al menos no lo han sido desde la visión de instalación de un orden económico y político absolutamente contrario al vigente. Por ejemplo, son muchos todavía los que ven en el Subcomandante Marcos a un nuevo Che Guevara, cuando en realidad éste fue un héroe revolucionario mientras que Marcos quiere reafirmar la democracia y defender la identidad de los pueblos mayas.
El mundo intelectual se resistió durante mucho tiempo a la idea democrática, a veces por buenas razones, cuando el tema democrático se utilizaba efectivamente para defender los intereses dominantes. El modelo democrático liberal burgués es limitativo desde lo participativo y, normalmente ha sido utilizado como excusa para frenar los movimientos revolucionarios por anti democráticos cuando en realidad eran anti capitalistas, anti liberales y, CONSECUENTEMENTE, anti democracias liberales que no es sinónimo de anti democrático.
La aparición protagónica de las figuras de los golpes de Estado, de las fuerzas armadas y de los ejércitos se hace evidente luego de la crisis financiera de los años 1930, la cual repercutió no solo económicamente si no que alcanzó las áreas sociales y políticas.
En el periodo 1930-1945 América Latina pasó por un periodo populista con el que trató de resolver sus problemas económicos, aunque en el fondo se notaba un fuerte autoritarismo conservador, los cambios sociales fueron presionados por innumerables huelgas que exigían más democracia. Algunos populismos adquirieron ribetes pre revolucionarios como el caso del peronismo en la Argentina, país en el cual la participación de los obreros en la distribución del ingreso llegó a ser del 50%.
Las clases sociales fueron cambiando progresivamente afianzando a las clases medias y denotando fuertes migraciones internas que desarrollaban las ciudades más importantes, destacando la capital de cada nación.
Los movimientos ideológicos se impregnaban de ideas nacionalistas, populares y revolucionarias, influidos por el socialismo y el fascismo con un marcado acento antiimperialista.
Fueron líderes destacados de ese período Getúlio Vargas en Brasil, Juan Domingo Perón en Argentina (donde se dio un fenómeno popular sin referencias continentales como fue el carácter revolucionario, nacional y popular que Eva Perón le sumo al movimiento que lideraba su esposo) y movimientos populares como el APRA, el Febrerismo paraguayo, el Integralismo Brasileño y el sinarquismo Mexicano.
El periodo 1945-1975 se caracterizó por la puja entre dos proyectos: el nacionalista, popular y, sólo en algunos casos, pre revolucionario, y el neoconservador. El primero impulsó el crecimiento económico sostenido por el capital nacional, pretendió mayor control estatal y mayor atención a las clases populares. El segundo, de tendencia hacia la modernización de la sociedad y la participación del capital extranjero, benefició a las clases medias y altas (burguesía industrial y latifundistas).
En 1948 se crea la Organización de Estados Americanos (OEA).
El fin de la guerra mundial sembró más ideas de democracia y de desarrollo, destacando en este grupo de desarrollistas y nacionalistas a:
· el populismo democrático chileno,
· la Acción Democrática de Rómulo Betancourt,
· la COPEI de Venezuela
· y el Nacional-populismo del Perú.
En 1958 triunfó la Revolución cubana con destacados liderazgos como lo fueron Fidel Castro (1927), Camilo Cienfuegos (1932-1959) y el argentino Ernesto Che Guevara (1928-1967).
En 1961 se origino la crisis de los mísiles soviéticos en Cuba lo que le permitío a Estados Unidos iniciar el bloqueo económico y la isla con la consecuente proclamación de Cuba como Estado Socialista por parte de Fidel Castro.
La revolución cubana tuvo gran influencia política en América Latina a partir de 1960. Para muchos intelectuales Cuba era el camino a seguir y la isla estaba abierta a exportar su revolución sirviendo de retaguardia y centro de formación e instrucción para los movimientos revolucionarios latinoamericanos.
La aparición de un Estado socialista en América Latina dio origen a las doctrinas de seguridad nacional en contra del comunismo en el resto de continente, extendiéndose así la presencia política de las fuerzas armadas y las dictaduras militares en el centro y sur de América en el periodo 1960-1970. Estos militares tuvieron el respaldo y la formación profesional, en la mayoría de los casos, de los Estados Unidos, quien también incentivo la inversión de los países de América Latina en fuertes sumas económicas para renovar el armamento disponible.
Del 70 en adelante se destacan los siguientes hechos:
· La asunción, el 11 de marzo de 1973, de Cámpora en la Argentina con un fuerte respaldo de sectores revolucionarios, estudiantiles, obreros e intelectuales.
· En 1973 Augusto Pinochet, en Chile, derrocó al gobierno marxista de Salvador Allende, quien había sido electo democráticamente.
· Argentina, Brasil, Uruguay y Chile estuvieron desde mediados de 1960 bajo la influencia política de los gobiernos militares.
· En 1975 trece países de América Latina eran gobernados por regímenes militares: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay.
· En 1989 las tropas estadounidenses invadieron Panamá para derrocar al dictador Manuel Noriega.
· Durante todo este período de movimientos revolucionarios se destaca la fuerte presencia de un ala de la iglesia católica inclinada hacia el socialismo, denominada Teología de la Liberación, donde se destacaron, entre otros, personajes como Hélder Cámara, Leonardo Boff y el Padre Mugíca.
· También aparecen los primeros movimientos indigenistas con trascendencia continental como el liderado por Rigoberto Menchú.
· Los movimientos revolucionarios adquirieron características rurales (Venezuela, Guatemala, Perú, Nicaragua, Colombia) o urbanas (Uruguay, Brasil y la Argentina).

En la actualidad, como sostiene Casco: La Historia de América Latina es la historia de la lucha de un pueblo por su supervivencia, su identidad y su cultura frente a los viejos y nuevos imperialismos.
Las victorias de Hugo Chávez en Venezuela, de Evo Morales en Bolivia, de Andrés Ortega en Nicaragua, de Lula da Silva en Brasil, de Cristina Fernández en la Argentina, de José Pepe Mujíca en Uruguay y de Rafael Correa en Ecuador se lograron levantando banderas anti-imperialistas y sosteniendo como pilares de sus programas la lucha contra la pobreza y la dignidad de los trabajadores y constituyen una buena noticia para quienes defendemos otro mundo posible y siempre hemos sostenido –con una visión lainoamérica céntrica- QUE EL SUR TAMBIÉN EXISTE.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada